Repartimiento de barbechera

Tadeo Coleman

En años regulares, en plena primavera el pósito debía repartir trigo para la barbechera. Si en el tiempo que correspondía necesitaban los labradores algún socorro para beneficiar sus tierras, y el pósito disponía de fondos, se consideraba qué hacer, a tenor de lo que prometiera la cosecha, o si era más útil emplear los fondos en el panadeo, como se hacía en los años de crisis. El resultado era que los pósitos, aunque en menor proporción, también podían abrir un plazo de préstamos, bien en dinero bien en grano, en primavera. Si se decidía repartir grano, se procedía de la misma manera que para la sementera. Para admitir las solicitudes correspondientes, la autoridad municipal también abría un plazo y señalaba ciertos días para que pudieran presentarse.

     Aunque según la historiografía la data de barbechera se abría en febrero o marzo, los memoriales enseñan que los límites cronológicos máximos de la data de barbechera estaban comprendidos entre marzo y mayo. De una serie compuesta con 7 años, también de fines del siglo XVIII, se deduce que la data se abría uno o, excepcionalmente, dos días, y que las fechas se distribuyen de una manera bastante homogénea entre marzo (dos), abril (tres) y mayo (dos).

     En la descripción del fin para el que el préstamo de barbechera de 1781 es solicitado las maneras de expresarse de los autores de la serie A son distintas de las utilizadas por los demandantes de la serie B. Los primeros describen un fin doble: beneficiar la sementera y hacer los barbechos o escardar la sementera y beneficiar los barbechos. Los otros suscriptores de los memoriales son mucho más directos y restringidos. En 26 de los casos mencionan las escarda o simplemente invocan el verbo escardar, nada más. Casi siempre que habla de esta manera, el aspirante explota una superficie de 10 fanegas o menos; la inmensa mayoría, entre dos y seis. En los otros ocho casos la superficie no es declarada, o, con más frecuencia, se trata de parcelas en el límite superior de la pequeña explotación (6-10 fanegas). Se habla de acabar de beneficiar, escardar y beneficiar o escardar y demás beneficios, escarda y barbechera y escardar la sementera y hacer los barbechos.

     A la data de barbechera los demás memoriales empiezan por referirse, con preferencia y de manera abreviada, empleando la palabra escarda y más raramente barbechera. Pero, como hemos explicado, desde el principio se empleaban expresiones más descriptivas como escarda y barbechera, escarda y barbechos, escarda y hacer la barbechera o escarda de su sementera y beneficiar sus tierras. La retórica de las descripciones podría enriquecerse aún con palabras y expresiones como beneficio y beneficiar las tierras, que cuando se utilizan exclusivamente resultan tan abiertas como ambiguas. Pero, según pasan los años, se van imponiendo expresiones como escarda y recolección, escarda y recolección de su sementera, barbechera y recolección o beneficio y recolección, para al mismo tiempo dar paso a palabras y expresiones tan francas como recolección, recolección de su sementera y ayuda a levantar su sementera.

     Parece, pues, que las situaciones tipo son tres. Las explotaciones más pequeñas, en su porción más importante, porque con mucha probabilidad carecieran de capacidad para sostener un plan de cultivo que se prolongara más de un ciclo, renunciarían a barbechar, al tiempo que practicarían sistemáticamente la escarda. La dimensión de su parcela y la cantidad de trabajo de la que podían disponer así lo permitirían. Para hacer frente a los gastos de la escarda solicitaban su modesto préstamo. La escarda pura, en su parcela, porque podía practicarse con la intensidad que en un jardín, con seguridad les permitiría impulsar los rendimientos. Es una prueba directa sobre cómo responderían, o compensarían, el límite a la inversión que imponía el pósito (ver después). Queda por demostrar, porque la fuente no lo permite, si una escarda intensiva del cereal, en estos casos, consentía, una vez entresacada la sementera, requerirla con un trigo tremés. En caso de que se probara positivamente, el préstamo solicitado podía tener esa aplicación directa.

     Las explotaciones de mayor tamaño, las grandes productoras del cereal, a las que el pósito solo permite asomarse parcialmente, porque necesitan menos de este medio de financiación, en plena primavera con preferencia atendían los barbechos. La continuidad de las labores las obligaba a actuar así. Se puede deducir que la especie solicitada, en esta parte de su aplicación, estaba destinada al pago del trabajo, y no a siembra, puesto que se trata de trigo y no de cualquier otro grano o semilla.

     Ahora bien. Al tiempo que se acometía el barbecho, en las grandes explotaciones, con el crédito en trigo, se financiaban otras actividades de primavera, a las que genéricamente llaman beneficios, pero a las que también sus promotores explícitamente se refieren llamándola con el nombre propio de la faena correspondiente a la estación. En caso de que la escarda fuera la regularmente practicada, las posibilidades que hemos deducido para las pequeñas explotaciones son admisibles en este otro tamaño de la actividad, siempre que se considere que la cantidad de trabajo que puede aplicarse a él, si quiere ser fuente para el incremento del producto, exigiría fuertes inversiones; lo que puede ser un propósito, a la vista de las cantidades solicitadas, y una frontera que se aleja, si se observa la cantidad que el pósito procura (ver más adelante).

     La tercera posibilidad es la mixta, localizada en la franja de contacto entre las dos modalidades de explotación. En unos casos, aun tratándose de pequeñas parcelas (4 fanegas, por ejemplo), se podrá aspirar al barbecho porque entre en la escala del pegujal; mientras que en otros, aun tratándose de parcelas de cierta entidad (24 fanegas, por ejemplo), que admitirían el recurso al barbecho, precisamente porque se trata de pegujales, no incluyen en su horizonte laboral más que la escarda.

     De todo esto se deduce que la data de primavera del pósito, conocida de muchas maneras, consistía, en los términos más generales, en la concesión de créditos en grano para acometer, quienes los necesitaran, el final de la producción de los cereales, marcado por las actividades comprendidas entre la escarda y la recolección, y que incluyen, en su caso, las faenas de barbecho. Son actividades que ocasionan un alto gasto en personal. Se fuera a contratar mucha o poca mano de obra para estos trabajos, una parte de quienes habían emprendido el cultivo aprovechaban para ampliar su crédito en especie de la campaña en caso de que lo necesitaran. Esta deducción permite excluir, con bastante probabilidad de acierto, la posibilidad de que una parte del grano de primavera fuera destinado a la resiembra. Los préstamos en grano de la primavera están destinados, si no de manera exclusiva sí con absoluta preferencia, a pagar gastos de personal, así como los de la data de sementera se invierten como materia prima. La data de barbechera es para mantener a quienes trabajan en ella. En la medida en que el pegujal pueda utilizarse como medio de pago del trabajo fijo, posibilidad restringida pero real, todo el préstamo del pósito, tanto el de otoño como el de primavera, estaría en el fondo destinado a sufragar los gastos de trabajo

     En consonancia con la amplia gama de aplicaciones del préstamo de primavera, durante el periodo 1743-1765 se comprueba que la firma de las escrituras de obligación de barbechera ha podido dilatarse durante el periodo comprendido entre enero y junio, y solo algunos años quedar restringida a periodos delimitados por el transcurso de la primavera.

     El volumen de los préstamos de barbechera se analiza en los cuadros siguientes, que sintetizan, con el mismo lenguaje que se utiliza en los cuadros que corresponden a la sementera, los datos que lo permiten. Para la data de barbechera de 1781 fueron presentadas 20 solicitudes de la serie A, 651 de la B.

     Cantidades de trigo solicitadas para la escarda y barbechera de 1781:

 

Clase de préstamo  (en fanegas) [a]

Número de préstamos [b]

Volumen de los préstamos [a·b]

Valor relativo de los préstamos

(en %) [% b]

Valor relativo de las cantidades  (en %) [% a·b ]

1

1

1

3

0,3

2

8

16

22

5

3

5

15

14

4

4

6

24

17

6,7

5

3

15

8

4

6

5

30

14

8

8

2

16

5

5

12

1

12

3

3

25

1

25

3

7

34

1

34

3

9

50

1

50

3

14

60

2

120

5

34

Totales

36

358

 

 

 

     Cantidades de trigo concedidas en la data de escarda y barbechera de 1781:

 

Clase de préstamo (en fanegas) [a]

Número de préstamos [b]

Volumen de los préstamos [a·b]

Valor relativo de los préstamos

(en %) [% b]

Valor relativo de las cantidades

(en %)

[% a·b]

1

4

4

11

3

2

21

42

58

32

3

4

12

11

9

4

1

4

3

3

6

1

6

3

5

8

1

8

3

6

10

1

10

3

8

12

2

24

5

19

20

1

20

3

15

Total

36

130

 

 

 

     Relación entre superficie sembrada y cantidad solicitada:

 

Cantidad solicitada por unidad de superficie sembrada

Número de casos

Valores acumulados

Solicitaron entre 0,33 y 0,5 fanegas por fanega

4

 

0,66

8

 

Entre 0,75 y 0,8

3

15

1

7

 

Entre 1,25 y 1,5

5

 

1,66

1

 

2

3

9

 

     Relación entre cantidad solicitada y cantidad recibida:

 

Cantidad recibida

Número de casos

Recibieron entre el 16,6 y el 20 %

4

El 25 %

2

El 33,3 %

3

Entre el 37,5  y el 40

3

El 50 %

8

El 60

1

El 66,6

6

El 80

1

El 100 %

8

 

     Para casi la totalidad de los casos de la serie B de la data de barbechera de 1781 se describe el tipo de empresa que sostiene el solicitante. La precisión de la referencia a esta característica es tanta que se puede afirmar que, cuando no consta, no es del tipo generalmente mencionado, como de la superficie declarada o de la cantidad de grano solicitado se puede deducir.

     Las treinta empresas que se denominan por su tipo son pegujales, de los cuales uno se combina con un haza, para componer una explotación de una extensión total de 24 fanegas, mientras que los otros veintinueve son puros. Las condiciones en las que están constituidas estas empresas que necesitan crédito en primavera se define de manera sumaria, a la vez que precisa, indicando que están en un cortijo, del que se menciona bien el nombre de su amo bien su topónimo, generalmente conocido. Así ocurre en veintitrés de los veintinueve casos. En los otros seis o la expresión es de una ambigüedad tan consentida que con facilidad se pueden atribuir al caso general, o extraordinariamente se trata de una suerte.

     Las superficies sobre las que están organizados estos veintinueve pegujales están resumidas en este cuadro:

 

Superficie

(en fanegas)

Frecuencia

2

6

3

6

4

6

5

2

6

6

8

1

10

2

 

     De aquí se deduce un pegujal tipo, de los demandantes del trigo del pósito en primavera, de algo más de 4 fanegas de superficie (128 fanegas / 29 pegujales).

 

Comparación sementera/barbechera

 

Analizada cada secuencia continua de escrituras de obligación, se llega a la conclusión, para el periodo 1743-1746, que el alcance cuantitativo de cada una de las datas conocidas fue el que resume el siguiente cuadro:

 

Data

Número de créditos [a]

Trigo prestado (en fanegas) [b]

Préstamos tipo (en fanegas) [b/a]

1743, barbechera

16

146

9,125

1743, sementera

40

510

12,75

1744, barbechera

10

92

9,2

1744, sementera

73

700

9,589

1745, barbechera

28

286

10,214

1745, sementera

118

1.044

8,847

1746, barbechera

63

455

7,222

 

     Si, de un lado, acumulamos todas las sementeras y de otro todas las barbecheras, obtenemos los valores síntesis:

 

Data

Número de créditos [a]

Trigo prestado (en fanegas) [b]

Préstamos tipo (en fanegas) [b/a]

Sementeras, 3

231

2.254

9,757

Barbecheras, 4

117

979

8,367

 

     Afirmar que una modalidad de data estimula más el crédito que otra no sería correcto. Aunque es cierto que la data de sementera exige más concesiones y que el volumen tipo del crédito concedido es más alto en las mismas circunstancias, los préstamos tipo, porque oscilan ente más de 12 fanegas y algo más de 7, no parecen depender tanto de la época del ciclo cuanto de la cantidad de grano disponible en el pósito. Pero sí es una medida directa de la diferencia entre ambos momentos que el número medio de préstamos por data sea de 77 cuando se trata de sementeras, mientras que solo se conceden 29,25 por término medio cuando se trata de la barbechera. Como estos modestos valores son compatibles con altos préstamos tipo (entre 7 y 12 fanegas), habrá que reconocer que en el tiempo al que precisamente nos referimos, por comparación con lo que en otros periodos ocurre, la demanda de préstamos probablemente sea baja.

     Un análisis del volumen de créditos según los años contables del pósito, en vez de segregar sementera de barbechera, tendría que asociarlas según ciclos, o años cosecha, como prefiere llamarlos la historiografía especializada. Si aplicamos este criterio, con la serie de la que disponemos, podemos componer tres ciclos completos (sementera + barbechera), que nos permiten observar el volumen total de los préstamos del pósito por año contable, según impone la economía del cereal, así como su incremento a lo largo del periodo analizable:

 

Ciclo

Número de créditos [a]

Trigo prestado (en fanegas) [b]

Préstamos tipo (en fanegas) [b/a]

1743-1744

50

602

12,04

1744-1745

101

986

9,762

1745-1746

181

1.499

8,281

 

     Observando de esta forma el comportamiento del pósito, se deducen principios bastante claros. Expande el pósito su mercado concediendo un mayor número de créditos, aunque el volumen de trigo arriesgado no se incremente en la misma proporción. El resultado es una progresiva disminución del tamaño del crédito, lo que equivale a decir del pegujal, la empresa cuya viabilidad depende en el mayor grado del trigo del pósito.

     El crecimiento de la demanda del crédito público de granos, porque es al mismo tiempo incremento de los pegujales, puede parecer indicio del estancamiento de la agricultura de los cereales que invierte en la producción para el mercado. Como la posibilidad de ingresar por venta es modesta, el aprovechamiento del espacio se rentabiliza cuanto es posible por cesión, y así se permite que al grano se acceda más por autoabastecimiento.

     Pero, si la proporción del pegujal que es forma de pago del trabajo conociera un incremento mayor que el resto de los pegujales, podría esta modalidad ser declarada responsable de la presión sobre la demanda del crédito en grano. La empresa para la producción comercial del grano, habitualmente llamada labor, porque ve posibilidades para su producto y en consecuencia aumenta el espacio cultivado, demanda mayor cantidad de mano de obra, cuyo costo en parte descarga sobre la superficie que domina.

     De 1759-1760 en apariencia tenemos el ciclo íntegro, sementera y barbechera, pero nuestra información sobre el tamaño de los préstamos no es comparable con otras. El de sementera, que incluye 75 escrituras y un total de 877 fanegas concedidas, solo registra los créditos por debajo de las 20 fanegas (serie B). Pero las escrituras de la data de barbechera, que mezcla los créditos de la serie A con los de la serie B, acumula 140 préstamos y un volumen cedido de 4.204,5 fanegas. De 1763 solo disponemos de información sobre los créditos de la data de sementera (312 préstamos por un total de 2.854,5 fanegas), mientras que de 1765 solo conocemos los de la data de barbechera (127 préstamos para 965 fanegas), ambas de serie B.

     Para el periodo 1781-1799, aparte las datas que son analizadas como tipo (sementera de 1780 y barbechera de 1781), el número de memoriales presentados a cada una fue el que registra el cuadro:

 

Data

De la serie A

De la serie B

De las dos series

Sementera 1781

116

919

Escarda 1782

9

60

Sementera 1783

87

287

Sementera 1784

127

829

Sementera 1786

82

635

Escarda 1787

12

26

Sementera 1787

41

761

Escarda 1788

22

246

Sementera 1788

100

967

Sementera 1796

63

840

Escarda 1797

173

Sementera 1797

879

Escarda 1798

264

Sementera 1798

654

Escarda 1799

84

Sementera 1799

393

 

     Separadas las dos fases de préstamo, se obtienen las dos versiones de la misma tabla.

     Para las sementeras:

 

Años

A

B

A+B

1781

116

919

1783

87

287

1784

127

829

1786

82

635

1787

41

761

1788

100

967

1796

63

840

1797

879

1798

654

1799

393

Totales

616

5.238

1.926

 

     Para las escardas:

 

Años

A

B

A+B

1782

9

60

1787

12

26

1788

22

246

1797

173

1798

264

1799

84

Totales

43

332

521

 

     Lo que hace un total de 7.780 memoriales de sementera y 896 de escarda, y que ambas series sumen 8.676 memoriales.

     Que el demandante más frecuente de los créditos fuera pegujalero, y que esta empresa no cuente, por la condición que la origina, con una duración superior al ciclo biológico, explica que la proporción de los préstamos de primavera sea muy inferior a los de otoño, e incluso, salvo pérdida de documentos, que, así como la data se sementera sea inexcusable, la de escarda puede no ser imprescindible. Los préstamos de primavera apenas son la décima parte de todos los préstamos conocidos a través de los memoriales.

     Pensando en la empresas que pueden continuar de un año para otro, que son de mayor tamaño y tienen por tanto más gastos de personal a partir de la primavera, habría que aceptar, dado tanto desequilibrio entre una y otra data, que el endeudamiento para adquirir la materia prima es más irrenunciable que el que obligaría a sufragar los gastos de personal de la segunda mitad del ciclo. El precio del crédito de sementera, relativamente barato, la certeza de que es una inversión productiva directa o que los gastos de la segunda parte del ciclo pueden ser inmediatamente absorbidos por el producto, pueden ser factores que retraigan del endeudamiento en la fase final del proceso. Asimismo, se podría considerar la posibilidad de que el ahorro de grano fuera con preferencia invertido en gastos de personal, del mismo modo que por encima de todo es guardado para la alimentación doméstica.

     También pueden ser razones que retraigan del segundo préstamo en grano de la campaña el fondo del que disponga el pósito y la marcha de cada empresa. Si el pósito, en el transcurso del ciclo, va consumiendo sus fondos, la oferta que haga en primavera siempre será más restringida que la anterior. Los datos que hemos podido analizar indican, sin embargo, que la demanda de los créditos se retrae antes que su oferta. Y, en el caso de que fuera la evolución de las empresas durante el año la que recomendara renunciar a mayores compromisos de crédito, tendríamos que suponer que para la mayoría las cosas habrían de marchar mal, lo que no puede ser admitido como principio activo todos los años.


Beneficios de la mediación mariana

Redacción

En 1750 algunos se vieron obligados a dar las gracias por los beneficios que de la mediación mariana en primavera recibieran. A comienzos de septiembre, cuando ya todo se había consumado, los miembros de la cámara de gobierno de una población de entidad, que en marzo habían designado como su compatrona una imagen de santa María, en reconocimiento decidieron hacerle cada año en la iglesia del convento en donde se le daba culto una fiesta, con su misa mayor y su sermón. La oportunidad para que todos los devotos institucionales se unieran a ella quedaba al alcance. El día ocho del mes que estaba transcurriendo se celebraba la natividad de la Virgen, y parecía la ocasión más oportuna para satisfacer tan justificado propósito.

     Una semana después el gobierno de la población, una vez meditado lo que había decidido, vio que ese día no era el más adecuado para cumplir con la ceremonia apropiada. Mañana y tarde iban al convento demasiadas cofradías y hermandades de los devotos de la imagen. Asistían primero a la función en su honor y luego a la procesión que la sacaba en andas, haciéndola tan larga que terminaba a las cuatro de la tarde, o incluso a las seis. Teniendo en cuenta lo difícil que siempre era contar con la asistencia de toda la corporación, tanto por lo largo de la estación, que debía cubrir varios kilómetros, como por la grave incomodidad que en los días de la octava aún ocasionaban los calores, concluyeron que era preferible que el voto se cumpliera otra semana más tarde, cuando se conmemoraba el octavo de la natividad. No era necesario que a la fiesta de ese día acudiera íntegra la cámara. Estaría dignamente representada por la diputación que designara, lo que era suficiente para satisfacer el agradecimiento al que se sentía obligada. Fueron elegidos para cuidar de la liturgia que convenía al caso un regidor y el alférez mayor, que al tiempo también era regidor. Como colofón al cargo que se les delegaba, debían estar presentes en el acto, y al padre principal de la provincia de la orden que había elegido el santuario para erigir su convento, a su padre corrector y a toda la comunidad que residía en él comunicarían el acuerdo que se había votado, para que les constara la piadosa decisión de la cámara de gobierno y por ellos fuera aceptado.

    Pasado el día quince, tal como los capitulares habían previsto, los dos diputados para el acto, cuando presentaron las cuentas de los gastos que la fiesta les había ocasionado, que por el momento habían tenido que sufragar de su bolsillo, no quisieron dejar de mencionar que durante la mañana en la que se celebró, acompañados por el escribano del municipio, hubieron de servirse de un coche, y menos lo penosas que habían sido para ellos las temperaturas que padecieran a lo largo de la estación, a pesar del cuidado que el municipio había tenido al elegir la fecha adecuada para la celebración. Se creían autorizados para recomendar que mientras fuera imprescindible mantener el voto, en lo sucesivo, por no contradecir lo que ya estaba acordado, que como mal menor se reservara el día octavo de la natividad de Nuestra Señora cada año para que con la asistencia de la corporación se celebrara la fiesta votada. La templanza de los días de septiembre cuando el mes ya hubiera avanzado, aunque las altas temperaturas aún pudieran ser molestas, podía ser aceptable en tanto se quisiera cumplir con un trámite que en cualquier imprevisible marzo de nuevo podía dar sus frutos.